Si es cierto, aunque no lo creas, comienza a despedirte del plástico y dale la bienvenida a los platos y vasos hechos
con maíz, papa y piedra caliza que tardan tres meses o menos en desintegrarse.
Según David Maczka, director de la empresa EarthShell, los platos no sólo son biodegradables, sino que el proceso de producción no contamina y solamente se requiere de una reducida cantidad de energía, la materia prima es natural y abundante y se utiliza agua en lugar de sustancias orgánicas volátiles como pentano o butano.
El proceso consiste en mezclar piedra caliza, almidones de papa o maíz, fibra de pino, resinas naturales y agua. Se cubre con una película biodegradable de cera y polímero. “En caso de hambre extrema uno podría comerse hasta el plato”, aseguran sus distribuidores.
Una idea más que genial para esta máquina cuyo objetivo primordial es cuidar el medio ambiente; una solución a miles de botellas o vasos plásticos que quedan vacías haciendo un daño grave a nuestro planeta y a las próximas generaciones por muchos años.
Por lo tanto, se puede comenzar desde nuestra propia casa y evitar el uso de aquellos utensilios plásticos que muchas veces se ocupan por la comodidad de solo tirarlos luego. Pero ahora este producto aparte de que pueden ser lavados y reutilizados y hasta luego desechados, estos no causarían el mismo efecto que los de platico en el ambiente. ¡UN PEQUEÑO PASO PARA UN PROBLEMA GRANDE, QUE HAY QUE RESOLVER!